F600: el Color del Sonido

HPL: El Color que cayó del CieloDiseño por / Artwork by Mika Martini.
ARTISTA: F600 + Mauricio Garrido.
WEB: Pueblo Nuevo.
OBRA: El Color que Cayó del Cielo.
PLUS: No.
FORMATO: Digital.
SELLO: Pueblo Nuevo Netlabel.
RELEASE: Abril/2020.
PAÍS: Chile.

El RUIDO es el Mensaje #2020

El Color que Cayó del Cielo es un cuento fantástico de Howard Phillips Lovecraft escrito en 1927 aproximadamente, para mi y también para Mauricio (Garrido) toda la obra de Lovecraft es una inmensa fuente de inspiración; cada relato es un viaje a otras dimensiones de la realidad, se exploran mundos e instancias únicas que solo ayudan a  ampliar nuestros horizontes  y ¿por qué no? a poner en tela de juicio la supuesta realidad como algo único.

Con estas palabras, Miguel Conejeros nos introduce a su interpretación de El Color que Cayó del Cielo, un cuento corto de H. P. Lovecraft enmarcado en el género del terror sobrenatural o terror cósmico.  Podríamos decir, que el venerado residente de Rhode Island, es el padre de éste genero literario de principios del siglo XX y es, además, creador de los mas inimaginables mundos que una pluma pudo parir.

El universo o mejor dicho, la cosmogonía lovecraftiana tiene prolíficos simpatizantes, sus relatos abundan en tomos de su obra completa y sus influencias llegan a una plural audiencia que siente casi propia, esa génesis literaria y la extrapola a su propio arte. La música o el sonido, no fueron indiferentes, la obra que trataré de reseñar es quizás, tan solo una pequeña parte de un vasto universo por el cual pasea el diseño sonoro, los radioteatros, el arte sonoro, la música convencional o tradicional y podríamos seguir etiquetando hasta la llegada del mismo Cthulhu.

Mauricio Garrido, Miguel ConejerosMauricio Garrido, Miguel Conejeros | PH: Juan Maralla

Residentes de Santiago de Chile, tanto Garrido como Conejeros tienen un amplio background que los respalda, cada uno en su arte y en 2018 confluyen para poner en escena esta obra en particular como parte de una muestra para la cual Mauricio fue convocado. En ese año, Mauricio produjo una exposición individual de su obra plástica en el Centro Cultural de las Condes, una colección de sus obras en formato collage y cada obra estaba vinculada a una pieza literaria. Ésta exposición se levó por nombre “LEER”.

Genialmente Garrido invitó a distintos artistas de diversas áreas, como por ejemplo, el teatro, la performance; poetas, músicos y a estos les proponía una interpretación libre de una de sus piezas expuestas. A mi me invitó a trabajar sobre Lovecraft y específicamente sobre El Color que Cayó del cielo, obra que se puede ver en la carátula de la publicación hecha por Pueblo Nuevo. A partir de ahí la obra fue concebida como una especie de radioteatro, siguiendo una tradición muy arraigada a nuestro pasado como radio escuchas, pero lamentablemente una tradición desaparecida. La obra fue desarrollada para ser presentada en la exposición de Mauricio con el carácter de happening irrepetible, expuesto una sola vez, pero la verdad nos inspiró tanto el resultado, lo pasamos tan bien ejecutándola en vivo que decidimos repetirla un par de veces y posteriormente grabarla en mi estudio, que es la versión que se puede escuchar el la edición de Pueblo Nuevo.
El Color que Cayó del CieloMauricio Garrido, Miguel Conejeros | PH: Juan Maralla

F600 (FIAT600) es el nombre del proyecto de Miguel Conejeros, músico y productor, DJ también, como indica en su presentación, tiene un recorrido interesante en la escena musical de Santiago, desde los ’80. Una escena que fue creciendo a medida que los manotazos de la democracia iban saliendo a la luz, su trabajo puede escucharse en muchos lugares online y todos llevan su sello, su marca. Su antecedente en con el escritor, podemos escucharlo en esta obra, también editada en Pueblo Nuevo, llamada Erich Zann.

A partir de la invitación propuesta por Mauricio, la motivación de hacer una cruza entre distintas expresiones como son el arte plástico, la literatura, la música y la performance como puesta en escena, es de por si un desafío muy interesante y enriquecedor como experiencia de trabajo colaborativo, sobre todo si pensamos que tanto Lovecraft como Garrido y como yo, somos personas mas bien solitarias en la forma de desarrollar nuestros trabajos. Con Mauricio me une una profunda amistad y una gran admiración por su trabajo, compartimos muchas afinidades estéticas y muchos referentes culturales en común, además de ser de una misma generación, con un pasado común potente, con lo cual a la hora de proponernos una obra en conjunto es bastante fluido, es dejar que las ideas empiecen a encontrase y el camino se nos va presentando solo, casi mágicamente y para esto la linterna que nos presta Don H.P. ¡es perfecta!

Las adaptaciones de un formato a otro, diverso o distinto, siempre llevan a consideraciones odiosas, las huestes de fans siempre quedan disconformes, siempre habrá algo por mejorar, algo que faltó, que no gustó. Garrido y Conejeros se enfrentan a toda critica con esta apuesta, atraviesan la pluma con el collage para descansar en la performance sonora, inspirada en los viejos radioteatros de Orwelleana influencia, adaptando a su coyuntura, poniéndole fecha, nombre y dirección a su propia versión, tanto en la Voz como en la Palabra, el diseño de esta pieza literaria puesta en sonidos, nunca llegará a convencer y con ese argumento, convence plenamente. Es ágil, te atrapa, el trabajo de composición sonora acompaña y despierta la atención requerida en un texto como este, nos permite imaginar nuevos mundos mas allá de este mundo, nos trae la mano o los tentáculos de Cthulhu a nuestra mecedora para sacarnos los auriculares.

Algo que enseñan casi todos los trabajos en los que uno se involucra con pasión, dedicación, amor y sobre todo la mente abierta y es que no existen limites para la imaginación; solo tienes que trabajar y seguir tu intuición.
SI , lo sé: ¡es un cliché!
¡pero es real!

Tan real como que alguna vez volverán los Primordiales a reclamar lo que les pertenece, mientras tanto, su vocero hace mas de 100 años, se permitió liberar en sus relatos, propios y colectivos, una pequeña muestra de lo que se puede lograr con un trabajo apasionado. Si, lo sabemos, suena a frase hecha, y nos gusta.

Si gustan, pueden escuchar el podcast con la reseña en el RUIDO #06.