Yo, Robot.

SONO
ARTISTA:Sebastián Duque Mesa
WEB: www.sonoproject.art
OBRA:SONO
PLUS: No
FORMATO:Instalación, acción sonora
SELLO: sonoproject
RELEASE: 2020
PAÍS: Colombia

Sebastián Duque Mesa es nativo de Medellín, Colombia. Es físico de la Universidad de Antioquia, y cuenta con una maestría en física cuántica del Instituto Weizmann de Ciencias. Es docente universitario de programación y análisis de datos. Además un interesado en el acercamiento entre la ciencia, el arte y la tecnología. Sus trabajos se orientan por la dirección artística, centrándose en el uso de la ciencia. Es decir, el estudio de la estructura del comportamiento de los sistemas naturales como recurso estético, para evidenciar relaciones subterráneas escondidas, existentes entre lo natural y lo social, haciendo experimentación plástica con estos objetos de la ciencia. La mayoría de sus trabajos hacen foco en la síntesis sonora, el uso de la Inteligencia artificial y dispositivos electrónicos. Todos ellos en traducción de imágenes, datos o modelos matemáticos, en experiencias sensoriales, que resultan en composiciones sonoras, instalaciones, websites interactivos o composiciones de paisajes sonoros.

Así presentamos a Sebastián, responsable de la acción sonora nacida como instalación interactiva llamada SONO. Lo que compartimos, es una experiencia entre un deep learning, un procesador de textos, seres humanos y el espacio.

SONO es el primer acercamiento a ese encuentro entre arte, ciencia y tecnología. Buscar una pregunta y tratar de desarrollar una obra, a partir de esos conocimientos que tenía desde la perspectiva académica y científica para ponerlos en un estadio más estético. Generar una obra que podríamos llamar “de arte” a partir de estos datos. En específico SONO es la convergencia entre espacio, cuerpo y sonido. Esa búsqueda por borrar estereotipos, esos límites que existen entre ciencia y arte.

Lo que hace SONO en particular, es que en su movimiento constante, el sensor embebido en este dispositivo electrónico, configura un mapa del espacio utilizando pulsos ultrasónicos. Este mapa es dinámico porque el espacio siempre está cambiando, se convierte en una cartografía sonora del encuentro entre los objetos en este espacio, el mecanismo o el dispositivo que es SONO y el sujeto o individuo que es quien experimenta la obra o la instalación en sí. Entonces, SONO es sonido que crea un mapa, genera sensación a partir de la creación sonora. Es también una apuesta por desdibujar el límite entre autor y obra por un lado, y sujeto y objeto por otro. Por qué es la manera en que las personas interactúan o se acercan a él y modifican el espacio circundante, generando al final el resultado de la instalación.

Con SONO investigas la distancia entre el que crea la obra y quién la observa o la experimenta, porque convierte al espacio y al individuo en generadores y a la vez quienes experimentan la obra. Se pone en evidencia el valor de esa interacción e interferencia entre esos dos objetos disímiles que son como el sujeto y la OBRA en sí. En este caso mutan y se vuelven uno solo. ¿Cómo se logra eso? a través de procesos digitales ayudados por la electrónica y la síntesis sonora para generar como esta nueva nueva perspectiva y un conjunto de sensaciones a partir de lo sonoro. Buscar nuevas maneras de experimentar el espacio.

En particular ha sido muy interesante la invitación que nos hizo el festival AUDITUM, porque sacó a SONO fuera del contexto del que estaba ideado, originalmente estaba pensado como una instalación, un objeto fijo, en un salón de exposiciones o un lugar definido. AUDITUM nos propuso utilizar a SONO para acompañar a los pregoneros de la ciudad. Hacer otras expediciones sónicas en el espacio público y poder pensar de una manera distinta el espacio y como poder intervenirlo. Era la pregunta inicial de SONO, pero no contemplada desde esta perspectiva.

Lo interesante es que esto motiva la pregunta sobre como la regulación y exposición de los cuerpos —el cuerpo físico, el cuerpo social y el cuerpo político— en la ciudad, configuran la sonoridad del espacio. Cómo podría uno acercarse de manera distinta a los sonidos que la pandemia dejó fuera. Todos volvimos a estar a resguardo, pero afuera quedó ese ambiente sonoro, ese mundo, que tal vez percibíamos como RUIDO y luego olvidábamos, pero que hacía parte fundamental de nuestra cotidianidad. Entonces, SONO se convirtió en ese dispositivo que interviene el ambiente sonoro de la ciudad de la mano con los pregoneros y se anima a repensar sus resonancias.

SONO tiene embebido un sensor de ultrasonido, ese sensor es el encargado de hacer el mapa del espacio delimitado. Entonces ¿cómo lo hace? Enviando un pulso ultrasónico, sonido que no es audible para los seres humanos, y una vez que se encuentra con un objeto, es reflejado y captado de nuevo por el sensor. Ese tiempo en que esta onda sónica tarda en viajar, rebotar con el objetivo y regresar, habla de la distancia en la que está ubicada. Entonces SONO está haciendo un mapeo sonoro, nuevamente con un sonido que no es perceptible para nosotros, de ese espacio adyacente. Una vez este objeto giratorio, este sensor, hace un escaneo completo del espacio. Lo que sucede es que esa cartografía se convierte en el agente de la síntesis Sonora, en particular está muy inspirada en los tape loops de Brian Eno. Básicamente utilizan patrones circulares para generar melodías generativas. Pero en este caso, las melodías y las notas musicales no son generadas a priori o creadas por el artista, sino que es el espacio circundante quien define su frecuencia y su duración, dependiendo nuevamente de la ubicación de los objetos en el lugar. Además de eso con esta intervención propuesta por AUDITUM, extendimos el concepto particular de idea de SONO, capturando en vivo el sonido de los pregoneros. Ellos hablan por el micrófono haciéndose parte del proceso de la síntesis sonora. Estos y otros parámetros físicos como lo son la aceleración del vehículo, la velocidad y la dirección con la que viajan, los que definen también, las características sonoras. Es por ejemplo cuando el carretillero empuja el carro, la característica particular del sonido de esta aceleración de la carretilla, experimenta un cambio, como lo es la orientación de la calle que va recorriendo o la manera en que usa el micrófono o qué tan fuerte entona. Todo eso cambia el resultado final de la experiencia sonora. Entonces SONO, es esa traducción de sonido a Sonido. El que se utiliza para generar una cartografía y además, el que resulta de estos diálogos del pregonero. Todos van a un núcleo central de procesamiento y de síntesis, que transforman ese paisaje externo, en una nueva perspectiva del sonido y ese acercamiento, como desde una idea muy ambient, el resultado final de esta obra, es una intervención en vivo siempre mutante, siempre cambiante, respondiendo a cómo el espacio y sus objetos se encuentran alrededor de él.

Texto elaborado a través de audios enviados por el autor de la obra, transcritos con herramientas de software libre, webapps, etc. Corrección final de estética y estilo por el autor del post.

Si gustan, pueden escuchar el podcast con la reseña aquí